Just the way you are

Buenos días a todos, hace mucho que no pasaba por aquí eso no significa que lo haya abandonado, sin embargo tratare de entrar más seguido.
Por ahora solo comparto un vídeo que personalmente me encanta ver y escuchar, en especial por la letra y qué decir de la melodía, hacen una combinación espectacular, la forma en que describe cada característica de esa persona y lo admirado que él esta por que así sea, pues lo que realmente importa es ser uno mismo, o como dice la canción, "simplemente me gustas como eres" :)
 
¿La escuchamos....?

Promesas Rotas VI (final)

 
Solo se sentían ligeros movimientos que hacían estremecer su cuerpo de dolor, el brillo del sol junto con el ruidoso ambiente la confundieron, cayendo en un ligero sueño que la aprisionaba por ratos, sentía frío y ardor en las extremidades, un constante dolor en la cabeza la inquietaba, pero las voces a su alrededor le clamaban que se mantuviera quieta que todo saldría bien.

El olor a frío y medicamentos le indicaron dónde se encontraba, el pulcro lugar le trajo a la mente lo ocurrido, se tranquilizó al verse a salvo pero no duró mucho porque buscaba a alguien más. Destellantes imágenes de lo ocurrido venían a su mente, colores que se mezclaban con sangre, palabras de amor y despedida que apenas pudo oír, estremecieron su cuerpo que quería bajar de la cama y salir a buscarlo, pero las enfermeras se lo impidieron regresándola a la fuerza a permanecer recostada, sedada, durmiendo, olvidando, llorando en silencio, culpándose de lo ocurrido.  
Sus heridas físicas no eran graves, pequeños raspones y moretones que pronto pasarían, pero seguía sintiendo dolor, seguía quejándose por las heridas, seguí reviviendo cada paso, cada detalle de lo ocurrido, cada que podía se preguntaba: “Y si, no hubiésemos salido ese día”, “si hubiéramos esperado un poco más antes de regresar de las cataratas”, “si no hubiera insistido en ir a ese lugar”, “si tan solo estuvieras aquí…conmigo”
Sus tardes ya no eran las mismas, las cortinas de la casa se mantenían cerradas, la taza de café que siempre estaba lista en la mañana era la misma de hace algunos días, el aroma de su ropa se colaba entre los mínimos espacios por los que podía estar. Las luces de la casa ya no iluminaban a pesar de la intensa luz que emitían, luchar con los recuerdos la envolvían en horas de llanto, dormir o estar despierta daba lo mismo, las llamadas no dejaban de llegar pero ninguna fue contestada. Durante tres días se mantuvo la misma situación, completo silencio en la casa, hasta que entre sollozos  en plena madrugada sus labios pronunciaron su nombre y el deseo de verlo empezó a crecer en ella. No pudo conciliar el sueño y solo rondaba una idea en su mente, verlo otra vez. Llegó la mañana y empezaba a caer la tarde cuando las vestiduras de sufrimiento se guardaron en el olvido y un nuevo traje la vistió de confianza, llamó a un taxi, le dio la dirección y en diez minutos llegaron, bajó del auto, miró a su alrededor y no era la única acudiendo a ese lugar, se sintió aliviada al no ser la única en esa situación, pero luego se deshizo de su pensamiento egoísta. Paso a paso desfilaba su dolor, la compañía en todo momento, sus ojos no voltearon a los costados solo seguía una dirección, solo quería estar en un lugar, junto a él. El espacio que la rodeaba la hacía sentir insignificante en medio de tanto movimiento, en toda esta calma que la hacía desvariar. Aún de pie decidió bajar la mirada tomando esa pose como si fuese la única que conociese su cuerpo. Gotas de tristeza caían por sus mejillas hacía el césped de la fría tumba que no quiso ver cerrar, palabras silenciosas se pronunciaron en medio de la multitud y el viento no hizo más que envolverla en un abrazo consolador, haciendo que cayera recostada sobre la tumba a quien ella no olvidaría.
 
FIN...
 

Promesas Rotas V

 
 
El ligero sonido de la tierra desprendiéndose se escuchó a destiempo, cuando las ramas y el barro arrastraban el auto al abismo, sacudiendo a los pasajeros en su interior, los gritos se volvieron inaudibles, el sueño ya no estaba presente era una pesadilla al abrir los ojos y verse envuelto en barro, rocas y ramas desprendidas, las ventanas semi cerradas dejaban entrar la tierra húmeda mientras los pasajeros se aferraban a sus asientos evitando golpes que no se podían evitar. El auto parecía patinar en medio de tanto fango, los neumáticos resbalaban sin que el conductor pudiera hacer algo por controlarlos. El sonido de vidrio rompiéndose impacto en los oídos de los pasajeros, la imagen de una larga rama atravesándose por el parabrisas los dejó atónitos, no tanto como el grito de dolor que venía de Gerardo que ahora tenía el rostro inexpresivo, ni dolor o sufrimiento, solo una mirada perdida en el vacío. Respiraciones agitadas que se ahogaban bajo el naranja barro que los cubría y se pintaba de sangre, bajo al abrumador recuerdo de un día perfecto, el recuerdo que solo es eso, un recuerdo al que no se puede volver, no se puede retroceder. Sin salida, solo eso y ninguna opción de escapar del abrazo de la muerte que respiraba en sus rostros palabras de eterno descanso.
 
Mientras el auto era totalmente cubierto por el barro, los vehículos que venían delante de este se detuvieron y llamaron por ayuda, pero todo pasaba tan aprisa que de una u otra manera ayudaron con algunas cuerdas que pudieron conseguir intentaron sostener el auto evitando que cayera al abismo, entre hombres y mujeres se esfuerzan por desenterrarlo, por salvar a sus pasajeros, pero el barro es muy rudo y no se los permite. Los segundos se vuelven eternos en los ojos de las víctimas, a tal punto de permanecer inconscientes sumergidos en un sueño que resulta mejor que la realidad.
 
-          Amor, despierta, llegaremos tarde para la película, ¿recuerdas?- dijo Camila al tiempo que se acercaba al lado izquierdo de la cama para levantar a Gerardo
-          Cinco minutos más…- lo dijo acurrucándose más sin ánimo de salir de ella.
-          Muy bien tú lo pediste- ella se acercó solo para darle un cálido beso que encubría su verdadera intensión, hacerlo reír por las cosquillas que tenía preparadas. Entre risas y besos los cinco minutos se hicieron horas que pasaron aprisa en el reloj. La calidez de sus cuerpos los mantenía atados sin intensión de soltarse y repentinamente una petición apagó los murmullos dejando un ligero silencio entre ellos.
-          Prométeme que no morirás antes que yo, dijo Camila tomando el rostro de Gerardo entre sus manos y  mirándolo a los ojos con la seriedad que merecía esa petición, mas él la abrazo fuerte a su pecho y en un susurro le confió dos palabras como un secreto: “lo prometo”

Promesas Rotas IV


 
Continuación......
De regreso a su cabaña, ambos se detuvieron solo para contemplarse el uno al otro y entregarse en un cálido abrazo como nunca se lo habían dado, aquella noche ambos soñaron en la misma almohada, apaciguando el deseo que tenían sus cuerpos de estar juntos, cansados de tanto amor, cayeron rendidos, abrazados, con ánimos de no soltarse jamás, mantenerse siempre unidos.
Los primeros rayos de sol de la nueva mañana se apresuraron a colarse por las ventanas iluminando todo a su paso, encaprichados en despertar a quien encuentre a su paso, obligando a parpadear a los ojos aun dormidos de quienes reposaban aun en la cama, los ligeros movimientos tratando de evadir los rayos del sol no funcionaron y ambos se vieron obligados a despertar y levantarse a un nuevo día, sonriendo a pesar del sueño dejaron la cama y se alistaron para explorar  el lugar. El aroma de la naturaleza los envolvió hipnotizándolos a continuar.
-          Qué te pareció la idea de venir aquí amor- pregunto Camila sin dejar de lado una sonrisa al final de la oración
-          Tu qué crees mi cielo- respondió Gerardo al tiempo que la abrazaba a su pecho
-          Amor, no sé por qué pero de pronto me acorde de la noche que saliste con tus amigos, ¿recuerdas?
-          Ah, esa noche, bebí demasiado
-          Más aún por lo resfriado que estabas, te embriagaste deprisa
-          Si amor, lo recuerdo; también me acuerdo que llamaste
-          Y con eso comprobé tu estado, me causó gracia la manera en que hablabas, no te había oído así antes y me pareció algo cómico, en especial cuando hablabas y no entendía nada de lo que pronunciabas
-          Jajajaj, pues sí pero, de alguna manera me alegro que eso haya pasado
-          ¿Ah sí? Y por qué- le interrogó Camila con asombro
-          Porque viniste a verme, no creía que harías eso, pues estabas en el aeropuerto ya para abordar el avión
-          Cierto, ese día iría a la central en Lima, por el proyecto que tenía en ese tiempo. Amor, cuando llegué a verte estabas tendido en el sofá de Pablo, el pobre empezó a disculparse por dejarte en ese estado y para dramatizar un poco más, me puse seria y…
-          Shhhh, dejemos por un momento los recuerdos- dijo Gerardo inclinándose para besar a Camila. Después de ello, ambos rieron y se dirigieron a las cataratas  a unos cuarenta y cinco minutos en auto.
Con la cámara fotográfica en las manos y muchas ganas de aventurarse llegaron por fin a las cataratas, el auto los esperaría en la entrada. A unos cien metros empezaba a oírse la caída del agua, no eran los únicos en el lugar, al parecer en estas fechas era muy concurrido, entre fotos, risas y el sonido de la naturaleza, las cataratas les dieron la bienvenida. Quitarse la ropa era lo siguiente y sumergirse en las frías aguas cristalinas que tenían frente a ellos, el calor del sol no parecía calentar el agua sumamente fría que bañaba sus cuerpos. El castañear de sus dientes les indicó que era suficiente siendo mejor  vestirse y calentarse empezaron a caer gotas de lluvia, el clima era variable que por ratos hacía sol y en otro momento llovía sin avisar. Se refugiaron bajo las ramas de los árboles hasta que pasara o se apaciguara al menos. Los demás visitantes del lugar hicieron lo mismo, en cabio no se arriesgaron a salir de su refugio como lo hicieron Gerardo Y Camila, quienes con pisadas precisas empezaron a descender para llegar a la entrada y volver al hospedaje. Por suerte al regresar la lluvia parecía haberse debilitado y cesado, salvo algunas gotas que se descolgaban de las hojas de los árboles y caían juntos a otras formando charcos.
Apresuraron el paso hasta llegar al auto, se acomodaron y abrigaron uno al otro, pues sus ropas estaban mojadas por la lluvia, en silencio vieron las fotos que habían tomado, los cuarenta y cinco minutos sumados al tiempo que estuvieron en el agua hizo lo suyo y los dejo rendidos al sueño, recostándose uno en el otro, sintiendo a penas el movimiento del vehículo sobre la carretera. El conductor por su parte estaba muy atento a lo que tenía en frente del parabrisas, mantenía una velocidad constante, sin prisas, siguiendo a una distancia considerable a los vehículos que iban delante de él. Sin embargo tal cuidado no fue suficiente para enfrentar lo que se avecinaba.
Continuará.....

Promesas Rotas III


Aquí les dejo la continuación de esta historia...

Al día siguiente, alrededor de las diez de la mañana llegaron a su primer destino, la ciudad de los reyes, la capital desde donde tomarían el avión de las once para legar a Iquitos y de allí alquilarían transporte para llegar a un hospedaje ecológico, del cual Camila había estado hablando por semanas solo para que Gerardo lo notara, y así fue.

Al llegar al hospedaje a unos veinticinco minutos de la ciudad, libre del ruido vehicular, libre de distracciones típicas de la ciudad, se adentraron a un nuevo paisaje, el aire libre, campo abierto donde se divisaba una gran construcción rústica de madera, que mostraba en su entrada algunas orquídeas que empezaban a florecer; de inmediato los empleados del lugar les ayudaron con el equipaje, mientras se registraban no dejaban de admirar la belleza que los rodeaba, el verde y marrón de todo lo que los envolvía al igual que el amarillo del calor del sol que caía sobre el lugar. Ambos aprovecharon en tomar algunas fotografías de su primer día fuera de casa después de mucho, sus primeras fotos de las miles que ambos lograrían captar en una semana, las fotos que les recordarán algo nuevo, como una aventura en lo desconocido. Sin haber salido de su asombro ante la belleza del lugar caminaron hacia lo que sería su propia cabaña construida artesanalmente, en forma de tambo, con el techo cubierto de hojas secas de palmeras, las paredes eran de madera y el interior estaba revestido de un material especial que permitía mantener una temperatura adecuada para la comodidad de los huéspedes. La habitación era amplia, en el centro una cama de dos plazas y cerca de la ventana colgaba un sillón redondo que era sostenido del techo por varias cuerdas, algo parecido a una hamaca con cojines, al lado opuesto de la ventana se divisaban unas puertas de madera talladas que pertenecían al  ropero empotrado, inmediatamente después de haber dado el vistazo general todo estaba de maravilla, un lugar amplio, cómodo y tranquilo para disfrutar sin complicaciones.
Las horas habían transcurrido rápido y luego de haberse acomodado en su habitación no había nada mejor que descansar ante el trajín que resultó ser el viaje. La noche empezaba a caer y con ella el sonido del bosque se hacía presente, se encendieron faroles en el exterior que iluminaba el camino hasta la construcción principal donde aparte de la recepción se encontraba un gran salón acondicionado con mesas para disfrutar de los potajes que ofrecían a sus huéspedes. El cielo se podía ver sin necesidad de esfuerzo, las estrellas brillaban más y parecían estar muy cerca de ellos hasta casi se podían tocar con solo alzar las manos al cielo.

Continuará...

Promesas Rotas II


 
Una semana antes
Eran las dos de la tarde y no había nadie en casa, el teléfono no dejaba de sonar, o eso era lo que ellos querían que creyeran, habían decidido que este año todo sería diferente empezando por la celebración de un nuevo año juntos de los cuatro que ya llevaban, los amigos, la familia, el trabajo pasaba a segundo plano, solo se centrarían en ellos y en lo que más les apasionaba, divertirse juntos, bailar y reír sin importarles las miradas ajenas. Una semana fuera de la ciudad era la oportunidad perfecta para realizar sus planes, el equipaje ya estaba listo y ellos mucho más. Antes de salir se aseguraron de dejar todo cerrado con llave y también dejaron un nuevo mensaje en su casilla de mensajes de voz que decía: “somos Camila y Gerardo, déjanos tu mensaje y te llamaremos luego”
El taxi los esperaba en la entrada de su casa, y el claxon del vehículo les anunciaba que llevaba mucho esperándolos, Camila y Gerardo solo intercambiaron sonrisas en lugar de decirse uno al otro, “ya ves, no debimos quedarnos hasta tarde”, salieron cargando cada quien su equipaje preparado para una semana fuera de casa; el taxista abrió el porta equipaje al tiempo que los saludaba.
El taxi se puso en marcha hacía el terminal de  buses de la ciudad, donde personas iban y venían, unas recién llegaban a la ciudad y otras saldrían de ella, por trabajo, salud, o distracción como ellos.  Mientras Gerardo  llevaba el equipaje a registrar en la zona de embarque, Camila ya tenía entre sus manos su cámara que apuntaba hacía donde él se encontraba, foto tras foto sin dejar de sonreír se fue acercando hasta estar a unos pasos en que dejó la cámara de lado y se abrazó a la espalda de él, cálido con el aroma suave y varonil que lo caracterizaba, por un momento se olvidó del ruido y los ojos que la miraban, hasta que una ligera caricia en la cabeza la hizo reaccionar a la realidad, era hora de subir al bus e iniciar un viaje de 15 horas hasta ciudad T .   Acomodados en sus respectivos asientos, esperan a que todos los pasajeros aborden y empiece en viaje que habían programado hace meses, una merecida semana de relajo juntos, esto último era su mayor motivación. El bus empezó a moverse y Camila se acomodó junto al pecho de Gerardo, tal y como lo hacía cada que viajaban juntos, cerro sus ojos y pudo sentir con mayor detalle el palpitar de su fuerte corazón, cerró los ojos y la tranquilidad iba apaciguando su respiración hasta quedarse dormida, hasta soñar un viaje juntos, hasta sentir el cálido beso que se dieron por primera vez. El vaivén que generaba el vehículo en movimiento hizo que Gerardo también durmiera. El viaje pasó sin complicaciones y esa tarde durante el viaje se encontraron ambos en un  sueño compartido.
 
Continuará...

Prosemas rotas


Me sigues haciendo daño a pesar de estar muy lejos, a pesar de haber olvidado tu rostro y tu tonta sonrisa, a pesar de haber tirado tu ropa, a pesar de haber tirado tu recuerdo a la basura, me sigues haciendo daño. Sabía desde el inicio que esto sería complicado pero no te hice caso, la idiota razón se dejó vencer en mí, y mírame ahora yo aquí en este lugar intentando odiarte y olvidarte pero aún te veo en mis sueños, aun te siento junto a mi almohada, aún te veo reflejado en mis ojos cuando me veo al espejo. Me odio por ser tan sensible, me odio, pero más te odio a ti porque acertaste respecto a mí, acertaste en todo, mis gestos, mi comportamiento, mis estados de ánimo, ¡estúpido!, por qué tuve que enamorarme de ti sabiendo que no estarías siempre conmigo, porqué prometiste nunca dejarme y fue lo primero que hiciste, porqué te sigo hablando como una tonta sabiendo que no me escuchas, ¡IDIOTA! te dije que yo debía morir antes que tu pero no me dejaste hacerlo, ahora mírame desde donde quiera que estés, ya estás feliz de verme así, llorando por dejarme sola…

De pronto el viento empezó a moverse y a jugar entre las ramas de los árboles, caían las hojas, y el viento las llevaba lejos, sin destino exacto. El viento corría rosando sus mejillas, limpiando sus lágrimas, abrazando su cuerpo, enredándose en su cabello como él lo hacía, un susurro casi inaudible se deslizo a sus oídos diciendo “lo siento”. Ella no pudo mantenerse más tiempo de pie cayendo de rodillas frente a la fría lápida de mármol blanco que empezó a golpear como si eso la liberara de todo lo que sentía su corazón; todo parecía haberse paralizado hasta sus lágrimas. Alzó el rostro mirando a la nada con ninguna expresión en el rostro, parecía cansada y sin ánimo de moverse de allí. El sol empezaba a ocultarse, a morir en un rojo incandescente, silencio, y sin darse a penas cuenta ella había recostado su cuerpo sobre el pasto con la cabeza sobre su brazo derecho que cubría una fotografía de cuando él aún vivía.

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Éste es el fragmento de una historia que empecé a escribir.

Días de lluvia

Un día bajo la incesante lluvia que limpia todo, gota a gota van cayendo como lágrimas del cielo, de alegría o tristeza, ¿quién sabe? Solo siento el frío roce de las gotas sobre mi piel, cayendo en mi rostro, empapando mis ropas y haciendo más resbaloso es suelo que apenas está cubierto de hierbas y otros arbustos.
Hoy es un día lluvioso y lo seguirá siendo hasta que quiera detenerse. Por lo pronto estás son algunas cosas que haría bajo la lluvia,
Tan solo detenerme, extender los brazos  y sentir las gotas caer.
 
 
Correr bajo la lluvia, aunque eso no evite que me moje de pies a cabeza o que pueda caerme en el intento.

y cuando todo haya acabado, ver salir nuevamente el sol.

Regalo del día

 
Apenas amanecía y brillante sol se imponía en su ventana, ella estiro el brazo para coger su almohada y ocultarse del amarillo amanecer.
- despierta dormilona, le repetía una voz desde la puerta de la habitación.
- hoy es domingo, aun quiero dormir- le respondió la joven
- es cierto, es domingo, pero ¿sabes qué domingo?- pregunto en forma juguetona el joven de cabello castaño y ojos color miel
- un domingo cualquiera, un domingo que quiero pasar
- ya me temía eso
-¿qué cosa?- preguntó ella al tiempo que se sentaba en la cama. El muchacho se acerco hacia ella con los brazos ocultos a su espalda.
- ¿qué traes allí?
-¿allí, dónde?
- vamos muéstrame, qué es- intentando forzar sus brazos sin resultado alguno
-  te muestro solo si sales de la cama
- ya me levanté ¿me lo muestras ahora?
-mmmmm, aún no (decía él mientras daba pasos hacía atrás), falta algo
-¿qué cosa?
- sonríe, nunca lo olvides
- ¿qué te parece esta sonrisa?- y ella sonrió
- me encanta, me enamora verte sonreír, ya ves que no era difícil, te ganaste una sorpresa- descubre sus brazos y en sus manos traía un pequeño obsequio y una tarjeta que decía "Feliz cumpleaños, no quieras olvidarlo por malos recuerdos del pasado, vive tu presente"
Y ese fue el primer día en que ella decidió perdonar su pasado y darle la oportunidad a nuevas cosas.

Sigo tarareando historias


Tengo miles de historias guardadas bajo la almohada que salen cuando el sol toca el horizonte y mis ojos se oscurecen al día y se iluminan a la noche brillante de sueños y fantasía, personajes que vuelan, caminan o corren, niños, adultos o jóvenes, puedo ser todos ellos en cada palabra que escribo, en cada frase que repito en mi mente y se transcribe sobre el papel. Sigo tarareando historias de día y de noche, aunque no todas llegan a ser conocidas, pero me basta saber que viven en mi.
Hay relatos de aventuras en una libreta escondida en mi mesa de noche, hay historias de romances que nacieron hace tiempo y que ahora las puedo vivir

Días Nuevos

Entrada la noche en mi habitación, frente al monitor y junto a mi un montón de cosas apiladas que se acumularon en los días anteriores, entre libros y papeles, celulares y billetes, pero extiendo mi mano y logro mover algunas cosas que dejan al descubierto una foto, si una foto que creí olvidada, o quizás eso era lo que quería, no claro que no, no quiero olvidar porque lo estoy viviendo y a pesar de las complicaciones siempre hay algo que me alienta a seguir, a pesar de las torpezas de mi parte o las ideas equivocadas de ambos en algunas situaciones, siempre regresamos, siempre estamos de vuelta otra vez, riendo, jugando hasta llorando a carcajadas por las bromas que solo ambos conocemos. Me mira, lo miro, jugamos a no vernos pero sabemos que estamos cerca, nos acercamos y surge un beso, uno tras otro hasta detenernos en una mirada juguetona y palabras sin sonido que dicen Te amo, que dicen no te soltaré.
Un mensaje a media noche, o algunas madrugadas con la intención de no sentirnos solos a la distancia o simplemente quitarnos el miedo por alguna pesadilla, un mensaje de aliento para cada nuevo día, un mensaje que llega en el momento indicado. Los recuerdos de lo que vivimos quedan en nosotros a pesar que podamos olvidarnos de algunos siempre podremos crear nuevos cada día, quizás tristes y dolorosos o divertidos y románticos, pero siempre los dos, tu y yo, yo y tu.
Y pensar que no tendría nada por escribir, mírame aquí haciéndolo.
Dulces sueños amor, nos esperan "días nuevos"
 
Una canción que me acompaña "Días nuevos- Gianmarco"
 
 

El día de la Boda


 
 
 
El día de la boda, las invitaciones ya se habían repartido entre los más cercanos familiares y luego entre los amigos de los novios y amigos de los padres de los novios, apenas en un par de horas dos almas se unirían para formar solo una. Mientras tanto cada uno de los invitados se vestía con sus mejores prendas, teniendo extremo cuidado en no verse muy elegante o fuera de lugar considerando que la celebración sería en la tarde. Los vestidos de las damas desfilaban en colores, los caballeros en tanto sastres grises o azulados combinaban perfectamente con el atuendo de sus damas, la hora de la misa ya llegó, el novio esperando nervioso en el altar, los invitados tomando sus lugares esperando ver la entrada de la novia. Llegó el momento en que el padre ya estaba en su sitio, esperando como todos la entrada de la bella señorita que se desposara en matrimonio y pasara a formar parte de los felizmente casados.  

El coro acompañado del encantados y dulce sonido del violín indicaron  todos los pasos gráciles de la novia hacia el altar, el novio se ubicó en su lugar, esperando recibir de las manos de su suegro a su futura esposa, los flashes de las cámaras no cegaban la belleza desbordante de alegría de la joven pareja, que intercambiaba miradas y sonrisas cómplices de una gran historia de amor, de días tristes y grises y momentos amarillos de felicidad. Se celebrara al amor en pareja, al amor en familia, al amor entre hermanos y al amor con el prójimo, se celebrara la unión y la grandeza del amor.

El tiempo se fue volando y al final del tiempo habitual que dura una ceremonia religiosa la alegría desbordaba a más no poder, en algunos este sentimiento se presentó en forma de llanto pero con lágrimas de dicha, otros por su parte mostraban sus sonrisas y aplausos a la joven pareja. Uno tras otro fueron saliendo los invitados con dirección al local de la recepción, el cual estaba cubierto por telas blancas que cubrían las paredes y otras tiras largas de tela color naranja que terminaba en un moño. Los vestidos y trajes se movían con naturalidad buscando sus ubicaciones en las mesas que les habían asignado. Se unieron los amigos y familias, mientras que otras se empezaban a conocer. La ceremonia civil empezó y el tiempo que tomo esta celebración fue extenso para los invitados quienes ansiaban probar los alimentos que estaban decorando la mesa principal, algunos en su afán de saciar su apetito aprovechaba en Salir para comprar alguna golosina.

La música y la comida servida indicaron e inicio de una fabulosa tarde de celebración, entre bailes y conversaciones, el festejo se presentó alegrando más el momento tan especial que vivían los recién casados.

 

Recuerdos


Inicio de año, calles vacías, el ruido habitual se ausentó desde la noche anterior, lo que ahora ocupa su lugar es el vacío de las calles y los restos de pirotécnicos que marcaron un nuevo inicio por así decirlo, aunque para otros es solo un día más en el calendario, sin importancia, sin significado alguno, después de todo siempre es así. Despertarse resulta  ser un gran esfuerzo, ya no está la sonrisa que cálidamente decía “abre los ojos es un nuevo día para seguir durmiendo”. Los recuerdos se detienen frente a ella como una película pero sin opción a retroceder.

Fotografías


Cuando todo parecía regresar a la normalidad, al día a día tranquilo que hasta hace pocos meses conocían, el giro inesperado del destino quiere divertirse otra vez y ver cómo sale de este aprieto, de este reto que les pone en el camino.

Las viejas fotografías pegadas en el mural de su habitación revivían viejos momentos que fueron el inicio de algo más, de un nuevo comienzo, de un duro cambio, una larga transición de la niñez a la adultez con los problemas comunes a todo ser humano en el ciclo de su vida. La niña sonriente de las fotos ya no estaba, quizás se perdió en este camino de la vida, o quizás tiene temor a volver a mostrarse, no era una sonrisa perfecta pero si una que mostraba calidez y tranquilidad, todo lo contrario a lo que su actual expresión refleja, temor y frialdad mezclada con un poco de astucia y autoprotección. Las expresiones humanas son fácilmente reconocibles pero no siempre sabrás si son las reales o las falsas.

Momentos especiales

Set Fire to the rain







Este día busqué algo más para escuchar mientras hacía mis labores habituales y empecé a tararear una melodía que estaba segura haber oído antes, y al fin la encontré, puse el volumen a lo máximo que se podía y me coloqué los auriculares, empezó la canción calmada al principio, poco a poco una voz empezaba a hacerse más fuerte y la letra se fundía en el sentimiento que expresaba, el acompañamiento de los instrumentos gritaron a una sola voz cuando llegó al coro de la canción, las imágenes mezcladas con la canción removían varios recuerdos que por momentos me envolvían en un sueño. En pocas palabras disfrute con esta canción, sentí mucho más que solo palabras, pude sentir historias contadas en una melodía.

Para quienes quieren saber qué dice, aquí les dejo la traducción gracias a musica.com

No soltare tu mano


 
El día en el trabajo siguió como de costumbre, sin motivos para cambiar de ánimos, sin motivo alguno para hacer algo diferente a lo habitual. Levantarse, salir de la cama, cepillarse, bañarse, vestirse, desayunar, coger las llaves de la moto que cada noche al llegar a casa reposan sobre la mesa junto a la puerta principal al costado de la única fotografía que tiene por adorno.

Día a día, el trabajo se vuelve monótono, salvo los tres últimos días de cada mes, en que todos se vuelven locos con el inventario mensual, buscando algún responsable del extravío de algún documento o formato digital que por accidente se eliminó una tarde en que la secretaria estaba molesta o quizás

Fin de semana en Moyobamba


 
Entre mis días de viaje disfrute de unos momentos en Moyobamba, lugar al cual últimamente estoy frecuentando varias veces y hasta ahora que me animo a subir algunas fotografías. Esta primera foto es de la Catedral recientemente remodelada, es realmente amplia y con mucha iluminación.  

Pequeñas pláticas

 

Ella: Eras todo lo que quería encontrar pero no me di cuenta que yo no era lo que tu esperabas, todo al inicio era realmente romántico, un sueño de amor (estúpidos sueños). Mis cambios repentinos de ánimo, y tu tratando de que esto funcionara siempre eran suficientes, pero…

Fuera de casa

foto tomada desde mi ventana en mi hospedaje
 
 
 
En esta oportunidad me encuentro a varios cientos de kilómetros (sí como la canción de Sin Bandera), me gustaría decir de vacaciones, pero es totalmente diferente a eso, aunque un fin de semana siempre será un fin de semana así que serán mis "mini no vacaciones". Lo queme lleva a decir que me encuentro en un lugar diferente a mi casa, aunque para tener algo de ella es que traje conmigo algunas de mis pertenencias que desde hace poco siempre llevo cuando viajo, se trata de mi cómoda almohada, no será una súper almohada, pero es mi almohada y eso es lo que importa; también traigo conmigo un collar que raras veces me quito...son cosas que me hacen sentir más cómoda por lejos que me encuentre, además el lugar donde estoy ahora es muy cómodo.
Esto es todo por ahora, descansaré un rato y luego ya veré qué hago...
y tu, llevas algo especial a tus viajes?

Tienes un sms :)

 
A quién no le ha pasado que con solo recibir un mensaje al celular le cambia el rostro, aparece un sonrisa en el lugar que parecía ser solo una línea sin expresión.
Mensajes hay varios, desde un saludo hasta uno para cobrarnos una deuda vencida (esos no vienen al caso), pero el que más nos importa es de aquella persona en especial de la que queremos aunque sea un "Hola". En cualquier momento podemos pasar de :) a esto :( y es cuando unas palabras de aliento vienen al rescate, algunas veces sin que lo hayamos pedido, y resulta increíble lo atinado que pueden ser en esas situaciones, por ejemplo tuviste un mal día en la escuela, el trabajo o simplemente te entro la melancolía, y oyes un sonido en particular es el ring ton de tu celular avisándote de un nuevo mensaje, tienes el celular entre las manos, apresuras tus dedos para darle clic en la opción ver o leer mensaje y allí está, un recién horneado cuadro de texto con palabras que cambian tu semblante.
Pero  porqué ser solamente las personas que recibimos los mensajes, mejor cambia el día de alguien más y envíale unas palabras de aliento, quizás no las necesite en ese momento pero luego recordará el detalle y al releerlo se sentirá mejor, y habremos ayudado a alguien a tener un mejor día.
 
 
 
 

VERDAD / MENTIRA


Decepción

Las imágenes de aquel doloroso momento no salen de mi memoria, ráfagas de temor, lágrimas que caen sin control, mejillas mojadas y manchadas de desilusión..la tarde paso como cualquier otra, al menos eso es lo que pensó en un inicio... un mensaje al celular, una llamada inquietante y repetitiva, más la confianza que ella depositó en él no tenía comparación, todos le advertían mas ella no quería ver cegada por el profundo amor que le tenía, que aun siente a pesar de todo, pasaban los minutos pero él no llegaba a la cita pactada, decidió llamarlo, quizás algo lo retrasó, pensaba muy confiada, no hubo respuesta alguna…la preocupación se hizo mayor y su alternativa más próxima fue ir a verlo y sorprenderlo, sin saber que sería todo lo contrario…entre el camino un par de amigos mutuos la saludaron.
Tres pasos que pudieron evitarse por el destino pero éste quería que ella vea la verdad y no se interpuso; esperó en la acera de enfrente a que cambiara la luz del semáforo sin saber que al levantar la vista todo su mundo se derrumbaría al verlo abrazar y  besar a otra como lo hacía con ella- frases como “eres especial”, “solo tu conoces mi risa y mis juegos tontos” se colaron en su mente mientras su cuerpo se inmovilizaba y sus ojos dejaban caer gotas saladas de tristeza y rabia. Se quedó un momento viendo todo, guardando en su memoria cada gesto, cada movimiento que un día fue suyo, que un día la cautivo y hoy simplemente ya no existe…….. retrocede – le grita su cabeza más su corazón guarda una esperanza inútil y tonta.
Sus ojos se cerraron y solo volteo para olvidar y seguir su propio rumbo.
 
 
 
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